18 mar. 2015

La meditación como generador de emociones positivas

Estoy realizando un curso online sobre psicología positiva impartido por Barbara Fredrickson del que hable en un post anterior. De sus contenidos ya iré dando cuenta porque está resultando, como era de esperar, muy interesante (Más información).

Se trata de uno de los muchos MOOC (acrónimo en inglés de Massive Open Online Course, cursos abiertos tan de moda desde hace unos años) que ofrecen gratuitamente muchas universidades, entre ellas las mejores universidades americanas. En este caso, el curso está organizado por la Universidad de Carolina del Norte a través de la plataforma Coursera.

Estamos en la sexta semana y seguimos el curso 55.000 alumnos, nada menos. Hablaré mucho de los contenidos pero, como adelanto, me gustaría ahora hacer un comentario sobre la meditación.

Vaya por delante que nunca hasta ahora había practicado meditación, de ningún tipo, tampoco tengo nada en contra. Otra cosa es reflexionar o tener momentos de relax pensante, por llamarlo de alguna manera. Sí hubo un momento, hace varios años, en que me despertó la curiosidad la meditación Zen, gracias al prestigio y consideración que tenía hacia el ilustre Enrique Miret Magdalena, al que conocí fugazmente gracias a que era familiar de una amiga. Ahí quedó la cosa.

En uno de los apartados del curso, Barbara Fredrickson propone ensanchar el concepto tradicional de amor, considerándolo como una emoción positiva que se experimenta en las relaciones personales, en lo que denomina micro-momentos de conexión o transacción entre personas. Este aspecto se puede analizar y entender mejor en su libro Love 2.0 y en la página web dedicada a ello: http://www.positivityresonance.com/.

Para aprovechar mejor estos micro-momentos propone una forma de meditación que han experimentado en su laboratorio (Positive Emotions and Psychophysiology Laboratory) como generador de emociones positivas en estos micro-mementos. La meditación concreta que proponen es una antigua práctica conocida como metta, maitre o, como la denomina ella, Loving-Kindness Meditation (KLM).

Puedo decir que lo he practicado dos veces y la sensación no ha podido ser más gratificante. Me he sorprendido de los resultados y lo recomiendo sin ninguna duda. En la LKM se trata de, en una posición relajada, pensar primero en uno mismo, después en los seres más cercanos, y, finalmente, pensar en todo el mundo. Mentalmente se van repitiendo y tratando de trasmitir cuatro deseos expresados en las frases:

May you feel safe (Que te sientas seguro)
May you feel happy (Que seas feliz)
May you feel healthy (Que tengas salud)
May you live with ease (Que vivas en paz)

Si se quiere ampliar más, Barbara Fredrickson recomienda los trabajos de Sharon Salzberg. Yo añado también un video de YouTube que ha sido compartido en el curso: https://www.youtube.com/watch?v=W3uLqt69VyI.

Practicadlo y me contáis.

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