15 dic. 2015

La inteligencia de las máquinas

Se ha publicado estos días en varios medios de comunicación españoles una noticia relacionada con los avances en la inteligencia artificial (IA) y su aplicación en las máquinas. La novedad, presentada con espectacularidad como "la máquina que aprende como un ser humano", da cuenta de una noticia de portada de la revista Science en la que un grupo de investigadores (de las universidades de Nueva York y Toronto, entre otras) han desarrollado un algoritmo con el que una máquina es capaz de aprender conceptos a partir de un solo ejemplo, como suelen hacer los humanos.

Lo novedoso de la noticia no es que una máquina aprenda conceptos y tareas porque eso ya se había conseguido antes pero, eso sí, había que suministrar a las máquinas mucha información. Ahora sólo es necesario manejar un ejemplo y con ello el algoritmo permite a la máquina aprender a escribir como los humanos, además de ser capaz de reconocer y dibujar formas visuales sencillas como las letras en varias lenguas.

Es decir, nuevamente se ha conseguido dar un paso más para que una maquina imite o simule a un humano (lo que los expertos llaman AI débil) pero de ahí a crear una mente artificial (IA fuerte) creo que todavía queda mucho camino, si es que en algún momento llega a lograrse, yo creo que no pero tiempo al tiempo. Ya hablé aquí sobre las relaciones entre la robótica y la IA y mi opinión sobre ello (Ver post), también sobre los peligros de la tecnología y la aplicación de la IA (Ver post).

Sobre este tema mantengo mis ideas. El debate se vuelve cada vez más tenso por los miedos sobre si las maquinas podrán en algún momento equipararse a los humanos, no solo superando la prueba de Turing sino que, una vez alcanzada esta similitud, y gracias a los avances de la tecnología, poder en algún momento dominar a los humanos, porque no cabe duda de que la tecnología avanza exponencialmente, pero de ahí a que nos dominen...

Ahora bien, tengo claro que en este campo vamos a ver cosas que ni siquiera podemos imaginar ahora, también entiendo que es muy natural tener miedos, siempre ha ocurrido frente a cualquier avance científico o tecnológico y la literatura y el cine de ciencia ficción han contribuido bastante a ello. También tengo claro que la tecnología tiene una doble cara ya que puede usarse para el progreso humano pero también para favorecer mayor desigualdad e incluso para la destrucción descontrolada.

Sobre este tema me gustaría recordar aquí el llamamiento en forma de carta abierta, auspiciada por el Future of Life Institute, de numerosos expertos e investigadores en IA, entre ellos Stephen Hawking, advirtiendo sobre los riesgos de la IA (entendida como la capacidad artificial de tomar buenas decisiones, planes o inferencias) ante la encrucijada de prosperar o la autodestrucción (Technology is giving life the potential to flourish like never before...or to self-destruct. Let's make a difference!). Pero no parece que lo digan porque los ordenadores puedan dominar a los humanos sino precisamente por lo contrario.

En este documento se reconocen avances muy importantes en la IA, por ejemplo en soluciones para el reconocimiento de voz, la clasificación de imágenes, los vehículos autónomos, la traducción automática, los sistemas de pregunta-respuesta, etc. Se insiste mucho en resaltar el gran potencial de la IA pero si se canaliza bien. Es importante investigar cómo aprovechar sus beneficios y evitar los peligros potenciales a través de una investigación necesariamente interdisciplinar (economía, derecho, filosofía, seguridad informática...), implicando a la sociedad. En resumen, los expertos creen que la investigación debe asegurar la forma de hacer sistemas de IA robustos y beneficiosos para el ser humano.

Este es un tema a la vez eterno y tremendamente interesante. Ya en la antigüedad Descartes planteó la posibilidad de construir una maquina capaz de pensar utilizando poleas, tubos y tuercas. Todo era mecánico pero ahora estamos en otro escenario con una tecnología muy poderosa pero, no lo olvidemos, desarrollada por el hombre.

En el anterior post hablaba de un libro que leí hace años, de Margaret A. Boden (Ver post), ahora esta interesante polémica, nada novedosa, me recuerda otro de los libros que leí hace años que en su época tuvo mucho éxito, La nueva mente del emperador de Roger Penrose, recomiendo una relectura.

Si bien la teoría de Penrose tenía una componente basada en la religión, en la fe, con lo que, como ya dijo en su día Marvin Minsky, le resta cierta fuerza, creo que en el fondo la cuestión estaba bien centrada. Muchos consideran al cerebro una maquina perfecta, como aseguraba por ejemplo Minsky, pero hay cosas que tienen que ver con la creatividad y, sobre todo, con las las emociones que difícilmente van a ser implementadas en un ordenador. Ah! y debido a esa falta de humanidad los errores de las máquinas serán más peligrosas, porque los ordenadores no tienen sentido común y son poco creativos, una capacidad de abstracción privativa del ser humano.

Un tema apasionante del que seguiré hablando.

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