8 may. 2012

Nuevas ideas sobre el inconsciente y cómo funciona la mente

Parece que el inconsciente vuelve a tener sentido entre los psicólogos. Vuelve después de que Sigmund Freud lo encumbrara como eje central del psicoanálisis pero cayera en desgracia con el auge en el siglo XX de enfoques más científicos, centrados en el estudio del comportamiento y menos pendientes del funcionamiento interno de la mente.Así se deduce de un comentario aparecido en The Economist sobre el libro "Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behaviour, de Leonard Mlodinow.

Aunque el inconsciente no es una idea original de Sigmund Freud sí le dio importancia capital en el psicoanálisis y en el comportamiento de las personas. Para Freud una idea inconsciente aspira a una traducción a lo preconsciente, para después emerger en la conciencia. De esta forma, todo lo consciente tiene un grado preliminar inconsciente, mientras que lo inconsciente puede permanecer en ese grado y aspirar al valor completo de una función psíquica.

En el libro de Leonard Mlodinow, un físico que escribe libros de divulgación científica, se asegura que la idea del inconsciente se ha vuelto respetable por las evidencias experimentales y, sobre todo, por el uso de las nuevas tecnologías para escanear el cerebro. La evidencia experimental sugiere que, como Freud sospechaba, el razonamiento consciente constituye una parte relativamente pequeña de la actividad en nuestro cerebro. La mayor parte del trabajo tiene lugar muy dentro del cerebro.

Pero, a diferencia del inconsciente de Freud, que tenía un sentido claustrofóbico relativo a un lugar lleno de recuerdos reprimidos y fantasías sexuales poco apropiadas, el inconsciente moderno es un lugar de procesamiento de datos a alta velocidad, lleno de mecanismos útiles de supervivencia y reglas de comportamiento perfeccionadas durante millones de años de evolución. Es el inconsciente, por ejemplo, el que asocia los datos sobre color, forma, movimiento y perspectiva para crear la visión de la que disfruta la parte consciente de la mente.

Por ejemplo, experimentos realizados con personas con ciertas formas de daño cerebral, con limitaciones para realizar algunas tareas, han permitido revelar lo que está pasando en el interior del cerebro. Así, personas ciegas han sido capaces de responder a estímulos visuales y recorrer un camino lleno de obstáculos gracias a algunos datos residuales del camino residentes en su cerebro, por debajo de sus mentes conscientes.

Esta visión moderna de la mente inconsciente es más benigna pero no deja de tener aspectos no deseados. Algunos psicólogos recuerdan la tendencia de los seres humanos a categorizar la información como mero mecanismo de defensa para la toma rápida de decisiones. Por ejemplo, la tendencia a caracterizar razas, géneros, credos o similares y luego aplicar esas características indiscriminadamente a todos los miembros de ese grupo.

Concluye Mlodinow que los conocimientos aportados por la ciencia moderna en el funcionamiento de la mente del ser humano son fascinantes pero también sugieren que muchos planteamientos sobre el comportamiento humano necesitarán ser revisados. Frente a teorías construidas sobre la hipótesis de que la gente toma decisiones de forma consciente hay que pensar que la mayoría de las veces no es así y actuamos sobre la base de reglas simples e inconscientes que a veces pueden producir resultados completamente irracionales.

Bueno, también tiene buenas noticias, parece que la gente bien informada sobre los posibles sesgos o trampas de sus cerebros inconscientes es capaz de hacer caso omiso del inconsciente y procurar hacer un mejor uso de su mente consciente.

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