30 jun. 2015

Las emociones y la Psicología Positiva según Barbara Fredrickson

Por fin ha llegado el momento de hablar un poco del curso de Barbara Fredrickson del que hable anteriormente en este blog (Ver post). Me han llegado varios correos electrónicos recordándomelo así que aquí está algo de lo prometido. No pretendo incluir todo lo bueno del curso, que es mucho, pero sí resumir en varios post algunos de los conceptos más importantes para animar a los que lo lean a seguir el curso en algún momento.

Para comenzar el curso, Barbara Fredrickson toma como referentes a dos personas relevantes en la psicología positiva que ya han aparecido aquí algunas veces. Primero, recuerda a Mihaly Csikszentmihalyi cuando afirma que "para vivir una buena vida no es suficiente con eliminar lo que está mal".

Además, se apoya en su teoría de que la psicología positiva es dos cosas a la vez. En primer lugar, es un área activa de la ciencia que investiga aquellos aspectos positivos que tenemos que añadir a nuestras vidas para que mejoren. Asimismo, es un movimiento, una fuerza dinámica que influye no solo en nuestra propia vida, sino también en las vidas de otras personas en nuestro entorno. Cada uno de nosotros estamos en el centro de esa comunidad.

La otra referencia es al ya fallecido Chris Peterson cuando hacía un símil entre la psicología positiva y el deporte, avisando que la psicología positiva es una ciencia que no se debe comparar con un deporte de espectadores sino con uno en el que hay que bucear y experimentar, porque de lo contrario sería sólo un montón de ideas abstractas.

Con estas bases Fredrickson introduce su concepto de las emociones humanas no como algo que simplemente reside en nuestra cabeza sino que está interiorizado en nuestro cuerpo. No hay emoción que no afecte a nuestro corazón, a la tensión arterial o muscular, en la manera en la que nos expresamos, etc. Por eso, las diferencias individuales tienen mucho que decir en cómo se sienten o se manifiestan las emociones.

Propone un modelo para ayudar a entender lo que sucede en un proceso emocional. Como se ve en la figura siguiente (extraída de los contenidos del curso), normalmente las emociones se manifiestan cuando se produce una experiencia en unas circunstancias determinadas (Current Circumstance) y esta será buena o mala dependiendo de cada uno de nosotros. Puesto que no es algo automático no todo el mundo va a sentir lo mismo.


Según las personas interpretan esa situación se convierte en una emoción negativa o positiva. Esta fase de interpretación o valoración (Appraisal) produce los cambios correspondientes en nuestro cuerpo y, de acuerdo con este proceso se define la respuesta individual, la emoción. La individualidad de esta emoción tiene una fase de realimentación (feedback) que servirá para modificar sucesivas circunstancias similares de acuerdo con la experiencia personal. Este proceso se puede manifestar en tres sentidos:

- Tratar de modificar o reprimir lo que se siente (Figura 1)
- Pensar en esta situación de manera diferente (Figura 2)
- Tratar de modificar las circunstancias (Figura 3).

 
Figura 1

 
Figura 2

 
Figura 3

Las respuestas a las emociones crean un cambio dinámico en el tiempo que es muy particular e individual. Y la dinámica cambia constantemente, es un estado interior que se manifiesta con respuestas diferentes a la vez que todo lo experimentado es susceptible de ser utilizado en el futuro. Los valores culturales, las diferencias individuales y las historias personales juegan un papel fundamental en las experiencias emocionales.

Este proceso dinámico lo asimila Fredrickson a una espiral que en el caso de las emociones negativas se desarrolla como una espiral descendente (downward spiral) y en el caso de las emociones positivas es una espiral ascendente (upwards spiral). Hay por tanto muchas similitudes entre las emociones positivas y las negativas porque ambas están interiorizadas en nosotros y pueden ser sentidas o copiadas por otros, es decir, producir un efecto contagio.

De ahí que sea bueno trabajar con las fortalezas individuales, uno de los principales objetivos de la psicología positiva. Sin embargo, las diferencias entre las emociones positivas son más sutiles o imperceptibles que en las emociones negativas. Esta asimetría es un punto clave en el entendimiento de la psicología positiva.

Según Fredrickson existe lo que llama "sesgo de negatividad" que es como cree ella que está diseñado el cerebro humano y que nos puede cegar ante las oportunidades que se nos presentan para experimentar emociones positivas. Pero, ojo, este sesgo es fundamental para protegernos y para evitar ciertos errores. Para contrarrestar este sesgo es bueno conocer las emociones positivas, las circunstancias que las producen, las valoraciones y qué conlleva cada una a largo plazo. Pero esto lo dejo para un siguiente post.

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Datos personales

Páginas vistas en total