22 jun. 2016

Thinking Party 2016. Sesión de tarde


Después de analizar la sesión de la mañana de la Thinking Party 2016 en un post anterior (Ver post), concluyo mis cometarios sobre la Party con el desarrolllo de la sesión de tarde, algo más liviana pero también interesante.

Comenzó la tarde con el mentalista Javier Luxor (Cómo nos engaña nuestra mente). Su tesis de partida fue que usamos poco la mente porque a menudo estamos en lo que llamó "pensamiento automático" y no préstamos la atención necesaria o, sencillamente, porque nuestro cerebro no está hecho para atender a varias cosas a la vez. Mantener el foco en algo supone que disminuye la atención sobre otras cosas que ocurren a nuestro alrededor, se nos escapan muchos detalles y para demostrarlo realizó una serie de juegos de atención. Su moraleja fue que no hay que dejar las riendas de nuestra vida al cerebro para evitar que vaya con el "piloto automático". Así, hay que procurar mandar sobre el cerebro para evitar distracciones y seguir más a nuestra intuición, a la que nuestra mente consciente demasiadas veces tiende a bloquear sin dar explicaciones.

A continuación intervino Alexia de la Morena (El cerebro en las compras), periodista y neuropsicóloga especializada en publicidad, marketing, comunicación de marca y ventas. Habló sobre el neuromarketing (Es coautora del libro ¿Compras con el corazón o con el cerebro?). Habló de la ilusión práctica a través de la cual construimos el mundo a nuestra manera, lo interpretamos y actuamos irracionalmente. Aunque creamos que nuestras decisiones son racionales, actuamos casi siempre por expectativas o sueños, también en las compras. Incluyó algunos videos interesantes sobre cómo tenerlo en cuenta en el diseño de un anuncio, recalcando que compramos con el corazón más que con la mente (habló de las teorías de Kanneman). Remarcó que solo el 2% de los anuncios se recuerdan y solo se recuerdan los que nos hacen sentir algo. También enseñó cómo se hace un análisis de publicidad y cuáles son los principales puntos a conseguir: plantear contrastes (eros/tanatos, amor/destrucción, orden/caos...), apelar a los sentidos primarios y las emociones, personalizar y, por último, priorizar lo visual porque funciona mejor que los textos porque estos hay que interpretarlos.

Uno de los mayores atractivos de la tarde, para mi claro, era la intervención de Pere Estupinyá (El proyecto BRAIN y la exploración del cerebro), químico y bioquímico que trabajo en el MIT y era uno de los editores del programa Redes. Digo era porque el resultado no fue tan bueno como esperaba, realmente del proyecto BRAIN habló muy poco y sí lo hizo de otros temas que ya se habían planteado a lo largo del día. También aportó experiencias personales y anécdotas de sus trabajos que resultaron entretenidas. Comenzó contando cómo se formó el cerebro (desde las bacterias sin sistema nervioso a la agrupación de ganglios de neuronas). Después paso a hablar de la historia de la neurociencia (desde la filosofía de los griegos, pasando por Paul Broca, el caso de Phineas Gage, Ramon y Cajal, el estudio de las emociones por Damasio hasta el estudio individual de las neuronas y las sinapsis, neurotransmisores, imágenes de scanner...etc.), para afirmar que el tema de futuro es la optogenética y la "connectómica" (mapa de las conexiones entre las neuronas del cerebro).En ese momento paso de puntillas sobre el Proyecto BRAIN (presupuesto, objetivos y algún comentario sobre la participación del español Rafael Yuste) y se metió de lleno a hablar de neural dust, para medir y activar zonas más concretas mediante ultrasonidos, o sobre cómo borrar recuerdos. Terminó hablando sobre si podemos mejorar el cerebro. Su conclusión fue "claro que si" y dio esta larga lista de posibilidades: estudiando, aprendiendo, con cafeína, gestionando emociones, conociendo nuestros sesgos cognitivos (aquí habló también de Kanneman), brain fitness, actividad física, alimentación, meditación, brain training especifico, resiliencia, brain enhacement, etc. Quedó todo un poco largo y apretado. Para terminar puso un espectacular video de un cerebro vivo y latiendo de un niño de 4 años.

La siguiente fue la ponencia de Ximo Lizana (Proyecto Aqualium Neuroculture. Primer sistema de medición de la cultura y el arte en tiempo real), cofundador de Aqualium, asesor en comunicación corporativa y experto en neurocultura. Presentó un interesante estudio sobre el feedback neuronal que se obtiene cuando estamos frente a un producto artístico o cultural, procurando que el individuo analizado actúe de forma natural. Tres parámetros se miden: eye traking, biorritmos y la información de una diadema neuronal. Completó la intervención María López, neurocientífica, que trabaja en el mismo proyecto. Explicó la base científica de las mediciones destacando la diferencia entre la respuesta emocional y el sentimiento de emoción, de lo que también hablo Damasio por la mañana. Una emoción psicológica produce cambios fisiológicos en el cuerpo, que es lo que se mide en el proyecto. La otra parte es la racionalización, lo que se hace conscientemente por el conocimiento que se tiene de un tema concreto. Todas las mediciones se interpretan a posteriori en el laboratorio. Interesante experiencia.

La última ponencia fue la de José Manuel Calvo Cobo (Las limitaciones que nos imponemos. Ejercicio colectivo de Mindfulness), Licenciado en Psicología y experto en los beneficios de la Neurociencia, el Coaching y el Mindfulness. Realizó algunos ejercicios prácticos de mindfulness y habló de las trampas mentales que se generan en el cerebro. El principal ejercicio consistió en contar las respiraciones en una postura relajada de forma que si la mente se distrae en otros pensamientos debemos volver a empezar la cuenta. Según Calvo, el proceso de "mente errante" tiene sus aspectos positivos, como la creatividad, pero más aspectos negativos. El hecho de saber detectar la mente errante y poder gestionarla a nuestra manera es un gran logro para la relajación. Comentó el estudio de la Universidad de Harvard "A Wandering Mind is an Unhappy Mind" que demuestra que el 46% del tiempo que pensamos que estamos atentos estamos distraídos en otros temas y que esos momentos es cuando somos más infelices. La solución es entrenarnos para ser nosotros los que decidimos lo que hacemos en cada momento, "el foco en el aquí y en el ahora", eso es lo que hace el mindfulness, Es difícil pero hay que intentarlo. Es más, cuando se hace frecuentemente se sabe que gracias a la plasticidad se incrementa la densidad de la "materia gris" de las zonas del cerebro que están implicadas en procesos como la memoria, la empatía, la regulación emocional, el aprendizaje, la atención,..., que son los procesos que nos hacen más humanos.

Como durante la mañana, entre las ponencias se proyectaron algunos videos de los que me gustaría destacar el titulado Whodunniten, en el que se ve cómo se hacen 21 cambios en un pequeño anuncio sin que prácticamente nos demos cuenta, es interesante verlo.

Finaliza aquí mi visión de un día muy intenso e interesante. Veremos a ver qué depara el Party del año que viene.

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